La Cámara de Diputados de la Nación otorgó media sanción al proyecto de ley que crea el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (“Súper RIGI”). El proyecto de ley impulsado por el Poder Ejecutivo cosechó 130 votos afirmativos, 106 negativos y 7 abstenciones, logrando avanzar hacia su próximo tratamiento en el Senado.
En una sesión maratónica, las miradas locales estuvieron puestas en el comportamiento de los representantes de la provincia de Jujuy, quienes mostraron un escenario dividido entre el alineamiento total con el oficialismo y una postura de cautela por el lado del radicalismo.
Así votaron los legisladores jujeños
La delegación de diputados nacionales por Jujuy reflejó las fuertes discusiones internas que atraviesa la política provincial respecto a los alcances y beneficios del nuevo marco normativo:
- La Libertad Avanza (A favor): El bloque libertario jujeño, integrado por 3 diputados, votó en un bloque unánime de forma afirmativa, dándole un respaldo clave a la iniciativa del presidente. Los legisladores acompañaron la postura oficial argumentando la urgencia de atraer capitales para reactivar las economías regionales.
- Unión Cívica Radical (Abstención): Por su parte, los diputados radicales de Jujuy, Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán, optaron por la abstención. Ambos legisladores formaron parte del reducido grupo de 7 diputados en todo el país que decidieron no inclinarse por el sí ni por el no, marcando una postura diferenciada dentro de su propio interbloque.
Los ejes de un debate polarizado
El «Súper RIGI» busca otorgar importantes beneficios fiscales, cambiarios y aduaneros a proyectos destinados exclusivamente a la puesta en marcha de nuevas actividades productivas. Su defensa en el recinto estuvo comandada por el diputado Bertie Benegas Lynch, quien aseguró que la norma es indispensable: «El capital no tiene patria, va donde hay negocios y seguridad institucional».
Por el contrario, el bloque de Unión por la Patria y los partidos de izquierda rechazaron de plano el dictamen. Desde la oposición calificaron el proyecto como un «negociado entre particulares» y alertaron que el régimen podría colisionar con varios artículos de la Constitución Nacional, abriendo la puerta a futuras disputas judiciales.
Tras este paso clave en la Cámara Baja, la discusión se trasladará ahora a las comisiones del Senado, donde el oficialismo buscará contrarreloj los consensos necesarios para convertir el régimen de incentivos en ley.
















