La justicia jujeña dictó sentencia en una causa que conmocionó a la capital provincial el año pasado. Joel Emanuel Gregorio (24) fue condenado a la pena de 14 años de prisión al ser hallado autor penalmente responsable del delito de homicidio simple por el asesinato de Hernán Suárez (53).
El veredicto fue dictado de manera unánime por el Tribunal tras evaluar los elementos probatorios expuestos por el Ministerio Público de la Acusación (MPA) durante el debate oral. El crimen había ocurrido el pasado 1 de agosto de 2025 en el patio de una vivienda del barrio Coronel Arias.
Las posturas en el juicio
Durante las audiencias, las partes expusieron teorías contrapuestas sobre cómo se desencadenaron los hechos:
- La querella: Solicitó la pena de prisión perpetua, argumentando que el imputado debía ser juzgado bajo la carátula de homicidio agravado por alevosía.
- La defensa técnica: Sostuvo que el joven albañil actuó en un contexto de legítima defensa ante un altercado físico y requirió una pena mínima de cuatro años de prisión.
Finalmente, los magistrados optaron por encuadrar el caso como homicidio simple, determinando la pena de 14 años de cumplimiento efectivo.
El crimen: una discusión por una deuda de albañilería
Según los datos recabados en la investigación judicial, el hecho se originó la mañana del 1 de agosto del año pasado. Gregorio, de ocupación albañil, se presentó en el domicilio de Suárez para esperarlo hasta que regresara de su jornada laboral. El reclamo principal giraba en torno a una aparente deuda económica que el dueño de casa mantenía con él por refacciones edilicias realizadas previamente.
La conversación escaló rápidamente en una acalorada discusión verbal en el ingreso a la propiedad. En ese momento, el agresor extrajo un cuchillo de grandes dimensiones de entre sus ropas y atacó a la víctima, propinándole heridas mortales en la zona del cuello y en la parte baja de la espalda.
Un vecino de la zona presenció la secuencia e intentó retener al atacante, pero Gregorio logró subir a los techos de las viviendas colindantes para darse a la fuga, dejando a Suárez tendido sin vida en el lugar.
Minutos más tarde, acorralado por la situación, el propio imputado se presentó voluntariamente en la sede de la Seccional 59º del barrio San Cayetano. El joven ingresó a la comisaría en un evidente estado de conmoción, con visibles manchas de sangre en sus manos y en la ropa, confensando ante la guardia policial haber sido el autor del crimen.
















