Apenas unos días después de que el Gobierno nacional sellara un importante acuerdo salarial y presupuestario con el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y los principales frentes sindicales, la dirigencia local pateó el tablero. Desde este martes 16 y hasta el viernes 19 de junio, la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Jujuy (ADIUNJU) llevará a cabo un paro total de actividades sin asistencia a los lugares de trabajo.
La medida de fuerza, que dejará las aulas vacías durante cuatro jornadas consecutivas, contradice el avance de las negociaciones en Buenos Aires y vuelve a poner a los estudiantes jujeños como rehenes de una interna gremial.
El acuerdo que los gremios locales ignoran
El pasado jueves 11 de junio, el Ministerio de Capital Humano de la Nación informó la firma de un acta acuerdo clave junto a los rectores y las organizaciones gremiales docentes y no docentes del país. El documento oficial estableció:
- Aumento salarial: Una recomposición del 24,33% para el sector (21,33% en junio y un 3% en octubre).
- Gastos de funcionamiento: Una actualización del 20% en las partidas presupuestarias operativas de las universidades públicas desde este mes.
- Salud y Becas: Un refuerzo de $50.000 millones para hospitales universitarios y un incremento del 50% en las Becas Manuel Belgrano.
A pesar de este paquete de medidas y del consenso alcanzado por las cúpulas nacionales para garantizar la continuidad del ciclo lectivo, la filial jujeña calificó la negociación como una «imposición salarial» e insistió con un pliego de reclamos local que traba el normal funcionamiento de la alta casa de estudios.
El argumento gremial frente al malestar estudiantil
Patricia Bustamante, integrante de la Comisión Directiva de ADIUNJU, ratificó que la medida «ya estaba votada» y que no darán marcha atrás. Según la referente, los montos acordados a nivel federal son «insuficientes» y argumentó que al sector le correspondería «más de un 50% de actualización salarial al finalizar este mes», además de reclamar por el congelamiento de las Becas Progresar desde 2023.
Desde el sindicato adelantaron que, además del cese total de clases presenciales y virtuales, realizarán «clases públicas y acciones en la calle».
La postura intransigente de ADIUNJU despertó un fuerte malestar en la comunidad educativa. Irónicamente, la propia dirigencia gremial afirmó que «ahogar al sistema universitario jujeño es ahogar la oportunidad de miles de jujeños del interior y de barrios periféricos», omitiendo que el principal «ahogo» inmediato que sufren los alumnos es perder una semana entera de clases en mitad del cuatrimestre por una medida de fuerza local que desconoce los convenios nacionales ya firmados.
















