La Cámara Nacional Electoral (CNE) dictó un fallo clave que redefine el tablero político de la provincia. El tribunal ratificó la intervención judicial del Partido Justicialista (PJ) – Distrito Jujuy y rechazó las apelaciones presentadas por La Cámpora y el PJ Nacional. Con esta resolución, se agota la vía de recursos del kirchnerismo y se abre un camino definitivo hacia la normalización partidaria a través de las urnas.
El fallo de la CNE pone fin a una etapa de tres años de una intervención fuertemente criticada internamente por sus magros resultados electorales y políticos. En este nuevo escenario, la Justicia determinó que sea el propio Poder Judicial el que garantice un proceso electoral transparente e inmediato. Para ello, le exigió al juez federal con competencia electoral en Jujuy, Esteban Hansen, que designe «con celeridad» a un nuevo interventor que reemplace al salteño Ricardo Villada y tome las riendas de la transición.
El fin de la era Villada y el llamado a las urnas
La resolución propone «evaluar al interventor» saliente debido a que su postulación original había surgido de una de las partes en conflicto, buscando ahora una figura de absoluta neutralidad. Al respecto, Ricardo Villada expresó a los medios su tranquilidad: «La Justicia no cuestionó mi accionar, que en todo momento fue de carácter independiente. Este fallo es un respaldo explícito y espero que el nuevo interventor continúe acelerando el proceso para que el PJ jujeño vuelva a tener autoridades electas por sus afiliados».
Con este revés judicial para las autoridades nacionales del partido, se desarman las estrategias del kirchnerismo y quedan expuestos los sucesivos errores administrativos y de gestión que sumieron al peronismo local en una profunda parálisis.
Beneficio directo para la UCR y La Libertad Avanza
En el plano político, el escenario actual no hace más que profundizar la debilidad de la principal fuerza opositora. Analistas y dirigentes coinciden en que, al estirar la agonía de la normalización y mantener al partido judicializado, el PJ jujeño le sigue «haciendo el caldo gordo» al oficialismo de la Unión Cívica Radical (UCR) y al crecimiento de La Libertad Avanza (LLA). Sin una conducción legítima ni una propuesta unificada, el peronismo provincial regala terreno de cara a los próximos desafíos electorales, dejando el camino libre para que sus principales rivales consoliden su poder.
















