El Gobierno nacional oficializó un estricto protocolo de seguridad aérea de cara a la histórica visita del papa León XIV a la Argentina, programada entre el 8 y el 11 de noviembre. A través del Decreto 1334/2026, el Ejecutivo dispuso un esquema de protección del espacio aéreo en las zonas donde se desplegará la agenda papal, contemplando el derribo de aeronaves declaradas hostiles como medida extrema ante posibles amenazas de origen externo.
El dispositivo especial de seguridad abarcará los polígonos aéreos restringidos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba y la localidad bonaerense de Luján, epicentros de las actividades masivas del pontífice. La normativa establece que el uso de la fuerza será de carácter excepcional y solo podrá autorizarse tras agotar un riguroso protocolo escalonado que incluye identificación, interceptación, advertencias visuales y radiales, e intimas de aterrizaje inmediato.
La orden final de neutralización o derribo requerirá la declaración formal del vector como hostil y la autorización expresa del ministro de Defensa, Carlos Presti. Asimismo, el decreto especifica que la medida está orientada exclusivamente a neutralizar agresiones externas y exige la adopción de máximas precauciones para mitigar riesgos sobre la población e infraestructura en tierra, manteniendo los incidentes de origen interno bajo la órbita de la Ley de Seguridad Interior.
















