El intendente de la localidad santafesina de Funes, Roly Santacroce, generó una fuerte polémica al solicitar una licencia oficial para ausentarse de sus funciones gubernamentales durante la primera mitad de junio. El motivo del pedido formal de vacaciones consiste en viajar a Estados Unidos, México y Canadá para presenciar la Copa del Mundo de fútbol junto a su círculo íntimo de amistades. Mientras dure su estadía en el exterior, el dirigente alineado con el peronismo será reemplazado de manera temporal en el Ejecutivo por el presidente del Concejo Deliberante.
Según explicó el propio jefe comunal, este viaje forma parte de una estricta tradición personal que mantiene de forma religiosa desde hace décadas cada vez que se disputa la cita máxima del fútbol. «Tengo un grupo de amigos que cada cuatro años nos olvidamos de todo y nos vamos 15 o 20 días», confesó abiertamente el funcionario respecto a la travesía.
Un asistente perfecto a las citas mundialistas
Santacroce no ocultó su fanatismo ni el historial de viajes que acumuló a lo largo de su vida, justificando su decisión en que asiste a estos eventos deportivos de manera ininterrumpida desde finales de los años noventa.
“Fui a seis mundiales: 1998, 2006, 2010, 2014, 2018 y 2022. A este también voy, como todos los mundiales”, ratificó el intendente, abriendo un fuerte debate en su provincia sobre la oportunidad de los pedidos de licencia de los funcionarios públicos en pleno ejercicio de su mandato electoral.
















