A través del Decreto 571/2026 publicado esta mañana en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo oficializó una profunda reestructuración en el organigrama del Gobierno nacional. Tras la salida de Manuel Adorni, cercado por una investigación por presunto enriquecimiento ilícito, Diego Santilli juró como nuevo jefe de Gabinete bajo un esquema de funciones ampliadas que elimina el Ministerio del Interior y concentra bajo su órbita el control político de la gestión.
Con este nuevo diseño institucional, Santilli no solo se encargará de la coordinación diaria de los ministerios, sino que absorberá de manera directa la relación con los gobernadores de las provincias y el nexo con el Congreso de la Nación. El cambio cuenta con el aval de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, con quien el flamante funcionario terminó de delinear el traspaso de competencias.
El nuevo mapa de la Jefatura de Gabinete
Para delegar la enorme cantidad de áreas que quedaron bajo su mando, Santilli se respaldará en dos segundas líneas clave y en una vocería presidencial jerarquizada:
- Gustavo Coria (Vicejefe del Interior): Ladero político histórico de Santilli, administrará la relación directa con las provincias y los municipios. Tendrá bajo su control directo «ravioles» de alta sensibilidad política y operativa como la Dirección Nacional Electoral (DINE), el Registro Nacional de las Personas (Renaper), el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) y Parques Nacionales.
- Ignacio Devitt (Vicejefe de Gabinete): Mantendrá el control de Asuntos Estratégicos y centralizará el delicado poroteo legislativo de los proyectos oficiales en Diputados y el Senado. Además, sumará a su control las áreas de Innovación y Ciencia, junto con la secretaría unificada de Turismo, Ambiente y Deportes (donde se ratificó la continuidad de Daniel Scioli).
- Adrián Ravier (Vocero Presidencial): El nuevo encargado de las conferencias de prensa oficiales asumirá funciones al frente de una nueva secretaría específica, que pasa a ostentar formalmente el rango de ministerio.
El objetivo detrás de los cambios estructurales
Desde el entorno presidencial aseguraron que la compactación del gabinete busca eliminar estructuras administrativas redundantes, evitar la superposición de tareas entre ministerios y dotar al Poder Ejecutivo de una mayor velocidad de respuesta política en un año clave para la gestión.
El reordenamiento interno se produce de forma acelerada tras la sorpresiva eyección de la Jefatura de Gabinete de Manuel Adorni, salpicado por denuncias judiciales en torno a su patrimonio.
A partir de hoy, la Jefatura de Gabinete centralizará también la Secretaría Legal y de Administración (gestión interna del área) y la Secretaría Ejecutiva, encargada de la evaluación del presupuesto y de coordinar la Oficina Nacional de Contrataciones.
















