Un nuevo informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló las alarmantes cifras de la pobreza multidimensional extrema en el país. El estudio combina datos del Censo 2022 y de la Encuesta de la Deuda Social Argentina de 2023. A diferencia de las mediciones del Indec basadas únicamente en ingresos monetarios, este índice evalúa factores estructurales como las condiciones de la vivienda, el acceso a servicios básicos como el agua potable, el nivel educativo y la situación laboral de los jefes de hogar.
A nivel regional, el Noroeste Argentino (NOA) encabeza los peores registros con un índice de 39,5, superando al NEA y a la región pampeana. Dentro de este mapa de postergación, Jujuy se posiciona en el cuarto lugar nacional de vulnerabilidad con un índice general de 40,5, quedando solo por detrás de Santiago del Estero, Formosa y Salta.
La brecha entre el campo y la ciudad en Jujuy
El informe de la UCA expone que la vulnerabilidad se profundiza drásticamente en los parajes rurales debido al aislamiento y las barreras históricas de acceso a derechos básicos. Los datos específicos para la provincia de Jujuy muestran marcadas diferencias territoriales:
- Índice de vulnerabilidad rural: Alcanza los 49,1 puntos, desnudando las carencias en la periferia profunda de la provincia.
- Índice de vulnerabilidad urbana: Se sitúa en 39,8 puntos.
La infancia en riesgo
Otro de los datos más de cuidado que se desprenden del relevamiento es el alto porcentaje de hogares con presencia de niños y adolescentes de entre 0 y 17 años. En las áreas urbanas de Jujuy, el 52,2% de los hogares alberga a menores de edad, mientras que en las zonas rurales la cifra llega al 45,1%. Los especialistas advierten que las deficiencias habitacionales, sanitarias y de escolaridad en estas etapas tempranas generan marcas difíciles de revertir en el desarrollo infantil, constituyendo el núcleo duro de la pobreza estructural que la medición tradicional de ingresos no logra visibilizar.
















