El fútbol y las vueltas del destino volvieron a sacudir el Mundo Boca. Tras la salida de Claudio Úbeda, Juan Román Riquelme cerró el desembarco de Rodolfo Martín Arruabarrena como nuevo director técnico del club xeneize, con un contrato que se extenderá hasta la finalización de la actual gestión dirigencial.
La urgencia por frenar el complicado presente futbolístico obligó al presidente a buscar un viejo conocido. Sin embargo, en las redes sociales no tardó en viralizarse un «carpetazo» que expone una enorme contradicción: hace una década, Román defenestraba públicamente el ciclo del «Vasco» al que hoy recurre para enderezar el barco.
«El peor Boca de los últimos 20 años»
El archivo se remonta a mediados de 2015. En aquel entonces, un Riquelme recientemente retirado brindó una recordada entrevista a Fox Sports donde no se guardó nada y criticó con dureza el juego del equipo que comandaba Arruabarrena, tras las eliminaciones coperas ante River y los escándalos institucionales.
Aquellas demoledoras frases que hoy resuenan con fuerza en el club de la Ribera:
- Pobreza futbolística: «Con este DT no pateamos al arco en 45 minutos (…) Hace un año la gente va a la cancha por la camiseta, y no a ver a alguien», había sentenciado Román, celebrando que el regreso de Carlos Tevez cambiaría esa tónica.
- Crisis total: «De las cosas malas se aprende, y creo que de los últimos veinte años este fue el peor. Deportivamente fue el peor, e institucionalmente fue el peor».
- Dardo a la dirigencia: También había lamentado que «siempre termina manejando el club gente que nunca pateó una pelota en su vida», una realidad que él mismo buscó cambiar al asumir el mando del departamento de fútbol.
Borrón y cuenta nueva por la gestión
Diez años después de aquellas declaraciones, la realidad obligó a cambiar de idea. Riquelme dejó atrás las viejas críticas y le confió el plantel profesional al «Vasco» para afrontar el resto de la temporada. Arruabarrena iniciará así su segundo ciclo en el club, con la pesada mochila de disipar el «papelón» deportivo actual y demostrar que el tiempo limó las asperezas con el máximo ídolo xeneize.
















