Tras la repercusión generada en las últimas horas por el reporte del sistema de la FIFA que colocaba a Gimnasia y Esgrima de Jujuy en la lista de instituciones inhibidas, desde la conducción del club salieron a calmar las aguas. La dirigencia aclaró que la medida responde estrictamente a un proceso de pagos fraccionados vinculados a un litigio de larga data y descartó que esto condicione el armado del plantel para la próxima temporada.
El presidente de la institución, Walter Morales, detalló que la sanción formal deriva de un reclamo por derechos formativos iniciado por Arsenal de Sarandí por el paso de un jugador durante la etapa en la que Darío Franco conducía técnicamente al primer equipo. Lejos de ser una crisis financiera sorpresiva, Morales explicó que el club viene cumpliendo de manera sostenida con cuotas parciales desde hace más de tres años: “Esta situación se viene corrigiendo de a poco y Gimnasia no tuvo problema alguno para incorporar jugadores en los últimos mercados de pases”.
Desde la Comisión Directiva ratificaron que el objetivo es terminar de cancelar este compromiso administrativo en las próximas semanas, mucho antes de la apertura oficial del mercado de pases de verano, garantizando así absoluta normalidad en la planificación deportiva y la incorporación de refuerzos de cara al próximo torneo de la Primera Nacional.
















