Esa incómoda y repetitiva sensación de que un ojo «palpita» o «titila» suele despertar preocupación en muchas personas. Sin embargo, el reconocido médico neurólogo Conrado Estol llevó tranquilidad a la población al explicar que en la inmensa mayoría de los casos se trata de un fenómeno completamente benigno, transitorio y sin consecuencias graves para la salud.
Conocido en el ámbito médico como mioquimia palpebral, este leve temblor consiste en un espasmo involuntario del músculo del párpado. Según detalló el especialista, el temblor está estrechamente vinculado a factores del estilo de vida diario, manifestándose principalmente en períodos de elevados niveles de estrés, estados de ansiedad, falta de descanso adecuado o un consumo excesivo de sustancias estimulantes como la cafeína.
El médico remarcó que, si bien la molestia puede resultar persistente e incómoda durante algunas horas o días, no requiere de tratamientos complejos. La estrategia más efectiva para hacer desaparecer el síntoma radica en corregir los desencadenantes cotidianos: mejorar las horas de sueño, moderar el estrés y permitir que el organismo se recupere mediante el descanso natural.
















