La crisis interna del Partido Justicialista en Jujuy sumó un capítulo determinante tras conocerse que la Justicia Federal con competencia electoral hizo lugar a una medida cautelar, restituyendo provisoriamente la condición de afiliados a un numeroso grupo de militantes que habían sido suspendidos por la intervención.
Facundo Figueroa Caballero, quien actúa como apoderado legal de unos 60 damnificados, explicó que el planteo judicial cuestionó la legalidad de la resolución 02/2026, mediante la cual los interventores habían dispuesto la suspensión preventiva de más de 300 militantes. El letrado confirmó que, gracias al fallo, quienes estaban afectados vuelven a figurar como afiliados activos, aunque aclaró que la intervención ya presentó un recurso de apelación para que el caso sea revisado por la Cámara Nacional Electoral en Buenos Aires, una instancia que también será cuestionada por el sector de los afiliados.
Por su parte, la diputada provincial Verónica Valente expresó una postura tajante al afirmar que nadie podrá suspender sus convicciones peronistas, al tiempo que criticó la falta de notificaciones formales sobre las sanciones, señalando que muchos dirigentes se enteraron de su situación a través de las redes sociales. La legisladora sostuvo que la única salida legítima para dirimir las diferencias internas y terminar con las discusiones sobre la identidad partidaria es la convocatoria inmediata a elecciones, permitiendo que sea el voto de los afiliados el que defina la nueva conducción.
En una línea de análisis más amplia, Juan Giusti planteó que el peronismo local está perdiendo tiempo valioso en disputas por el sello partidario mientras el contexto nacional y mundial demanda la construcción de alternativas políticas sólidas frente al gobierno de Javier Milei. Según Giusti, el foco debería estar puesto en ofrecer una propuesta programática para la provincia en lugar de quedar estancados en peleas de facciones. Sin embargo, el camino hacia la normalización institucional sigue rodeado de incertidumbre, ya que, aunque existe una convocatoria a comicios para el 24 de abril, la falta de un cronograma electoral oficial genera fuertes dudas sobre si la votación podrá realizarse efectivamente en esa fecha.
















