Una joven de 28 años quedó detenida tras un sorpresivo operativo de control de rutina en la terminal de ómnibus de la ciudad de General San Martín, a unos 40 kilómetros de la capital mendocina. La mujer, que había viajado en micro procedente de Buenos Aires, intentaba ingresar una millonaria carga de estupefacientes oculta en su equipaje.
El procedimiento se inició cuando perros entrenados de las fuerzas de seguridad detectaron rastros sospechosos en la zona de las plataformas. Al ser interceptada por los efectivos para un interrogatorio de rutina, el evidente nerviosismo de la pasajera terminó de confirmar las sospechas de los uniformados.
Ante esta situación, las autoridades la trasladaron a un sector privado para revisar sus pertenencias. Al abrir un bolso de grandes dimensiones, los policías descubrieron siete paquetes rectangulares —conocidos en la jerga como «ladrillos»— envueltos con cinta de precinto y cuidadosamente camuflados dentro de una frazada.
Personal especializado de la Policía Contra el Narcotráfico realizó las correspondientes pruebas de campo sobre los paquetes, arrojando como resultado un peso total de casi 7 kilogramos de cocaína de alta pureza. Además de la droga, los agentes secuestraron el teléfono celular de la detenida y una suma de dinero en efectivo en billetes de baja denominación ($2.000, $1.000 y $200).
En el hecho intervino inicialmente la Oficina Fiscal de la Zona Este, que derivó las actuaciones a la Justicia Federal de Mendoza, desde donde se ordenó la inmediata detención e incomunicación de la presunta traficante.
















