En una jornada épica e inolvidable en el estadio Maracaná, Boca Juniors dio vuelta la serie frente a Vasco da Gama, se impuso por 3-1 y sacó pasaje directo a la gran final de la Copa Sudamericana.
El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena madrugó al conjunto brasileño casi desde el vestuario: apenas a los tres minutos de juego, un certero cabezazo de Lautaro Di Lollo igualó el global. Lejos de conformarse, el Xeneize mantuvo la intensidad y, a los 34 minutos del primer tiempo, culminó un contraataque letal iniciado por Sebastián Villa con una brillante definición de Miguel Merentiel mano a mano ante el arquero Léo Jardim.
En el complemento, Vasco da Gama reaccionó y acorraló a Boca, encontrando el descuento a los 20 minutos tras un remate de José Luis Rodríguez que igualaba de manera transitoria la serie global e indicaba definición por penales.
Sin embargo, la mística del certamen continental apareció en los pies de Leandro Paredes: el mediocampista, que había ingresado en el segundo tiempo y jugaba visiblemente disminuido por una molestia muscular, sacó un potente disparo desde fuera del área que viboreó en el aire y descolocó al arquero local para sellar el 3-1 definitivo.
Con este triunfo histórico en tierras cariocas, Boca disputará la final de la Copa Sudamericana el próximo 21 de noviembre en Barranquilla, Colombia, a la espera de conocer a su rival en el duelo por el título.
















